La fórmula es eléctrica

La fórmula 1 es uno de los deportes más populares del mundo, un negocio en el cual se mueven miles de millones de dólares al año y que cuenta con fanáticos apasionados dispuestos a recorrer el mundo para ver a los pilotos y sus máquinas.

Sin embargo, desde hace algunos años este deporte motor tiene un gran desafío: reducir su huella ambiental. La Fórmula 1 es uno de los deportes más contaminantes del mundo y con mayor gasto energético.

Este fin de semana se corrió el Gran Premio de Singapur, un evento espectacular cuyo recorrido se hace de noche, a lo largo de una pista iluminada con la más alta tecnología. Para hacer posible esta carrera se necesitan más de 3 millones de vatios de energía, generados por 1485 proyectores que a su vez son alimentados por 12 generadores, consiguiendo una luminosidad 3 veces mayor que la de un estadio de fútbol. Es una carrera espectacular, pero sin duda se puede enviar un mejor mensaje a la humanidad en tiempos de cambio climático.

La Federación Internacional de Automovilismo ya reconoció que si no se aborda la sostenibilidad y se regula para mejorar su perfil, entonces organismos exteriores forzarán la regulación sobre el mismo.

Un paso adelante es la nueva Fórmula E, el equivalente a la Fórmula 1 con autos eléctricos, que pueden superar los 220 kilómetros por hora y cuya primera carrera se llevó a cabo la semana pasada con gran éxito. Esta parece ser la respuesta del mercado a la lentitud de la Fórmula 1 en asumir criterios de sostenibilidad en su espectáculo, algo que en pocos años le puede costar caro.

La nueva categoría se corre en circuitos callejeros, por donde usted y yo transitamos y apunta a una audiencia más joven.

La sostenibilidad es un buen negocio y las proyecciones de la Fórmula Electrica, que sustituirá el olor a combustible y el ruido de los motores por un pequeño zumbido, son muy positivas. Por ejemplo, se plantea que estos autos de carrera potenciarán las ventajas de los coches eléctricos, permitirá acelerar la tecnología y acabar con muchas ideas equivocadas sobre los vehículos eléctricos.

Según un estudio de EY (Antes Ernst & Young), esta nueva categoría ayudará a generar unas ventas adicionales de 77 millones de coches eléctricos en todo el mundo en el período comprendido entre los años 2015 y 2040, al tiempo que generará un ahorro de 4 mil millones de barriles de petróleo y permitirá dejar de emitir a la atmósfera 900 millones de toneladas de CO2. En esos 25 años, se estima una facturación de 142.000 millones de euros más para la industria del automóvil. El estudio también apunta a la creación de 42.000 puestos de trabajo en 40 años de carreras y a un ahorro en costes sanitarios derivados de la polución de 25.000 millones de euros en el mundo.

Reconocidas personalidades del mundo motor, empresarios y del gente del espectáculo acompañan la iniciativa. Leonardo Di Caprio, famoso actor y conocido activista en favor del medio ambiente es cofundador de la escudería Venturi. El 4 veces campeón mundial Alain Prost se sumó a la causa,  los legendarios Mario y Michael Andretti, el multimillonario británico y dueño del conglomerado de empresas Virgin, Richard Branson también han apostado al futuro.

La carrera por un mundo más sostenible ya empezó.

Gustavo Manrique Salas

Consultor en Comunicación Estratégica